martes, 20 de enero de 2015

VYGOSTKY Y EL JUEGO

Según Vygotsky (1981) el cerebro no se limita solo a reproducir la información sino que abarca las dimensiones de aprender a crear, innovar, combinar y reelaborar nuevos conceptos partiendo de su conocimiento previo, de su modelo de mundo lo que significa modificar su presente para proyectar su futuro a partir de su experiencia pasada. En tal sentido, el presente trabajo de investigación plantea una reflexión de la pertinencia de repensar el ser-hacer del docente universitario para impactar significativamente en sus estudiantes y fortalecer la  voluntad de aprender sobre una plataforma praxiología, deontológica y axiológica lúdica vinculados al conocimiento social actual.

LA PRAXIS LUDICA EN EL AULA UNIVERSITARIA

Las nuevas exigencias de la sociedad, las rupturas paradigmáticas, los continuos avances tecnológicos en los ámbitos de la información y la comunicación y el nuevo paradigma educativo caracterizado por la generación de conocimiento y el aprendizaje significativo centrado en el estudiante plantean una transformación que conducen a la revisión de la praxis pedagógica del docente universitario y de la resignificación de aspectos tradicionales de la didáctica donde afloran interrogantes como: en qué consiste el acto de aprender, cómo se debe aprender y qué es lo que debe ser aprendido. Paralelo a estas interrogantes se destaca el hecho de la pérdida u oscuramiento de la capacidad lúdica debido a los moldeamientos rígidos y conductivistas que separan lo lúdico del ser-hacer del docente universitario.Por tanto, se debe resinificar lo lúdico, el cual ha sido despreciado y disminuido por pedagogos y docentes universitarios dentro del proceso de aprendizaje y desligarlo del modelo transmisionista característico de la cultura universitaria a través de la noción del homo ludens. Por último ¿qué sociedad no posee en su acervo histórico, cultural y social lo lúdico y lo estético?


lunes, 19 de enero de 2015